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El Lehendakari recuerda a los gudaris y milicianos fusilados en Santoña en 1937 y resalta que la represión "no borra los sentimientos de pertenencia, ni las ideas políticas"

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Al acto han asistido las familias de los gudaris y milicianos fusilados, así como representantes de los grupos políticos y sindicales a los que pertenecían

El Lehendakari Iñigo Urkullu ha presidido esta mañana el acto de recuerdo de las personas que fueron fusiladas en Santoña en 1937, organizado por GOGORA, el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos. Ante las familias de los gudaris y milicianos ejecutados por las tropas franquistas por su filiación política o sindical, el Lehendakari ha insistido en que “ni la represión, ni la violencia borran nunca los sentimientos de pertenencia, ni las ideas políticas”. Al contrario, “las fortalece”, ha añadido.

A la conmemoración han asistido representantes de los grupos políticos y sindicales a los que pertenecían los fusilados (EAJ-PNV, PSOE, PCE, ELA, CNT e Izquierda Republicana), además de los y las consejeras Josu Erkoreka, Cristina Uriarte, Bingen Zupiria y Mª Jesús San José. También han estado presentes la directora de Gogora, Aintzane Ezenarro y el Secretario General de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación Jonan Fernández.

En el acto de recuerdo se han podido ver imágenes históricas, cartas de los fusilados a sus familias y entrevistas a miembros de los seis partidos y sindicatos a los que estaban afiliados.

En su intervención, el Lehendakari ha querido destacar “la dignidad que estos hombres mantuvieron hasta el final de sus vidas. Rendidos pero no abatidos; firmes en sus convicciones y con la esperanza puesta en el futuro, a pesar de estar a las puertas de la muerte”.

Los fusilamientos de Santoña

En agosto de 1937 el Gobierno Vasco alcanzó un acuerdo de paz con las tropas italianas, que ponía fin a la guerra en Euskadi. El objetivo era evitar mayores bajas e intentar salvar el máximo número de vidas. Sin embargo, los italianos no cumplieron lo pactado y a finales de ese mismo mes las tropas franquistas entraron en Santoña, haciéndose cargo de los vascos presos en el Penal del Dueso.

Entre octubre y noviembre de ese año fueron fusilados 57 personas presas en el Dueso. De ellas, 14 gudaris y milicianos fueron ejecutados por su filiación política o sindical, el 15 de octubre.