El Lehendakari preside la reunión del Consejo de Dirección de Gogora

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Se ha dado cuenta del estado del proyecto de ejecución del espacio expositivo Gogoragunea. Se prevé la licitación y adjudicación del proyecto para el cuarto trimestre de año y el comienzo de las obras a principios del 2023. El Columbario de la Dignidad de Orduña se inaugurará el próximo mes de julio.

El Lehendakari Iñigo Urkullu ha presidido la reunión del consejo de dirección del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Gogora, junto a Beatriz Artolazabal, consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales y vicepresidenta del Consejo, el viceconsejero de Derechos Humanos, Memoria y Cooperación, José Antonio Rodríguez Ranz y Aintzane Ezenarro, directora del Instituto Gogora.

La reunión del consejo de dirección se ha celebrado esta tarde en la sede de Gogora en Bilbao. Además del Gobierno Vasco, están representados en Gogora los grupos parlamentarios de la Cámara vasca, las tres diputaciones, EUDEL y tres personas designadas por el Parlamento Vasco: Paco Etxeberria, médico forense y experto en la materia; María Jauregi, hija de Juan Maria Jauregi, gobernador civil de Gipuzkoa asesinado por ETA en 2000, y Josu Elespe, hijo de Froilán Elespe, concejal del PSE-EE de Lasarte asesinado por ETA en 2001.

En la reunión, José Antonio Rodríguez Ranz ha dado cuenta de los detalles relativos al espacio expositivo del Instituto de la Memoria diseñado para el patio del edificio que acogen las oficinas de Gogora en Bilbao. El proyecto de ejecución está en fase de finalización y validación. Una vez validado, el proyecto será licitado y adjudicado el cuarto trimestre de este año.
Las obras de ejecución del proyecto museográfico darán comienzo a primeros del 2023 y tendrán un plazo previsto de ejecución de siete meses.

Además de los aspectos relacionados con la ejecución de la obra Rodríguez Ranz ha presentado la propia conceptualización de este espacio de memoria que abarca desde la Guerra Civil hasta nuestros días, con especial foco en las experiencias de terrorismo, violencia política y vulneración de derechos humanos.
El espacio pretende propiciar una reflexión personal y colectiva con el objetivo de reforzar principios y valores éticos y democráticos: deslegitimación de la violencia, no repetición, derechos humanos, pluralismo político y diálogo. En definitiva, una memoria para la convivencia.

La conceptualización del proyecto parte de una pregunta: ‘¿qué aspecto tendría la memoria si pudiera configurarse como un espacio físico real?’ Partiendo de ahí, el proyecto propone una adaptación de la experiencia de caminar por un bosque, como lugar de memoria. El recorrido se concibe así como una experiencia inmersiva -en la que se combina información e interacción-, que busca generar en el visitante sentimientos y un vínculo emocional con su historia y con las víctimas como elemento central y estructurante del espacio

Mirando al pasado a través de la mirada, la experiencia y el testimonio de quienes más han sufrido, las víctimas directas del terrorismo, la violencia de motivación política y la vulneración de los derechos humanos. El proyecto diferencia los periodos históricos, las causas de victimización y excluye expresamente la justificación o equiparación de unos hechos con otros.

El espacio, que se ubicará en el patio del edificio en el que tiene su sede Gogora en una superficie de 540 metros cuadrados, está estructurado en seis subespacios principales, además de la zona de Introducción, vestíbulo y bienvenida:

  1. La Guerra Civil y el Franquismo
  2. El terrorismo de ETA
  3. La represión, la violencia policial ilícita y la tortura
  4. El GAL y el terrorismo de la extrema derecha
  5. La respuesta social e institucional
  6. Resiliencia / reflexión
  7. Los espacios de memoria reciente

Las salas 2, 3 y 4 se estructuran de forma similar: información interactiva, con líneas del tiempo, datos y proyecciones de audio y vídeo; testimonios de víctimas; memorial de las víctimas mortales; y un apartado para ampliar información y hacer consultas.
Respondiendo a la vocación pedagógica y de sensibilización y concienciación que tiene el proyecto, el espacio final, por su parte, pretende provocar una reflexión del visitante tras su visita, que éste deje su huella, siendo así parte activa en la construcción de la nuestra memoria colectiva.

Gogoragunea está concebido como espacio de referencia de la pedagogía de la memoria en Euskadi, es un lugar para recorrer y, sobre todo, para experimentar y reflexionar. Una vez se concluya, estará abierto al público en general, con especial interés en atraer al público más joven.

El espacio diseñado por el arquitecto Federico Soriano, junto con las empresas Alaiki, Boslan, e Imandra, se integra en el volumen del patio, el arbolado y la jardinería y propone una conexión entre dicho patio y el vestíbulo del edificio.

 

Próximas actuaciones

La directora de Gogora, Aintzane Ezenarro, ha dado cuenta de algunas de las actuaciones que está llevando a cabo el Instituto, entre ellas, la muestra inaugurada en Ermua, el pasado lunes, con motivo del 25 aniversario del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.
También ha adelantado que el Columbario de Orduña se inaugurará el próximo mes de julio. Es el segundo columbario, el primero de Bizkaia, e inicialmente, albergará 14 restos del campo de prisioneros que hubo durante la Guerra Civil en la zona y que fueron exhumados del propio cementerio de Orduña en el año 2014 por un equipo de Aranzadi.

Tiene capacidad para albergar 60 restos en total, y acogerá los restos que se recuperen en futuras exhumaciones y que no se consigan identificar o una vez identificados, la familia decida inhumarlos en el columbario, como ocurre con el de Elgoibar. El Columbario de la Dignidad de Elgoibar, inaugurado en 2017, acoge los restos de 57 personas, en adelante, el columbario de Orduña pretende dar continuidad a la dignificación de las víctimas de la Guerra Civil que impulsa Gogora.