El Gobierno Vasco y Gogora homenajean a los monjes benedictinos del Monasterio de Belloc por la asistencia y protección ofrecida a ciudadanos vascos entre 1936 y 1940

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El Lehendakari remarca que Euskadi fue una sociedad acogida y, ahora, debe ser una sociedad acogedora para las personas que huyen de la guerra, la injusticia o la miseria

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El Gobierno Vasco y Gogora han homenajeado a los monjes benedictinos del Monasterio de Belloc (Urt-Lapurdi)  por  la asistencia y protección ofrecida a ciudadanos vascos  entre 1936 y 1940. Liderados por el Lehendakari, Iñigo Urkullu, una pequeña delegación del Gobierno Vasco y familiares de algunos de los refugiados, junto con representantes de varias instituciones francesas, entre ellos, el Presidente de Iparralde, Jean-René Etchegaray, y el Presidente del Consejo General de los Pirineos Atlánticos, Jean-Jacques Lasserre, han acudido al Monasterio de Belloc para mostrar su agradecimiento por dicha labor. En concreto, el Lehendakari ha agradecido y reconocido, en nombre de las personas y familias acogidas y en nombre de la sociedad vasca, la labor humanitaria de la Abadía benedictina de Belloc y, en general, de todas las personas e instituciones de Iparralde que abrieron sus puertas y sus brazos; “que demostraron la solidaridad con hechos”.

En plena Guerra Civil en torno a una cuarentena de vascos,  incluidos algunos nombres importantes de la cultura y la política vasca como Jose Ariztimuño (Aitzol), Jose Miguel de Barandiaran, Antonio Labayen, o Joseba Elosegi, entre otros,  encontraron refugio en esta Abadía tras huir del país en condiciones penosas. En esta línea, el Lehendakari ha querido subrayar que aquellas personas huían del horror de la guerra y encontraron la cálida solidaridad humana. “Huían de lo peor y encontraron lo mejor de la condición humana”, ha señalado. En este sentido, y haciendo un ejercicio de memoria crítica del pasado, el Lehendakari ha remarcado que en esta constatación sobre el horror del pasado se asienta la esperanza en el porvenir.

El compromiso de los monjes benedictinos de Belloc con la asistencia a personas perseguidas  es una constante en la historia reciente del Monasterio. Durante la II GM también ofrecieron protección a la resistencia francesa, y volvieron a acoger a vascos  represaliados por el régimen franquista en los años 60. Actualmente siguen trabajando en esta línea, ofreciendo  ayuda y protección a inmigrantes y refugiados que llegan a la región.

El Lehendakari ha querido hacer un guiño al presente recordando que, hoy en día, millones de personas en todo el mundo huyen de la guerra, la injusticia o la miseria; buscando refugio. En este sentido, ha remarcado que Euskadi fue una sociedad acogida cuando lo necesitó y, ahora, debe ser una sociedad acogedora. “Debemos guardar en nuestra memoria el esfuerzo por construir y defender una sociedad basada en la defensa de los derechos humanos y la solidaridad”, ha señalado.

El acto ha comenzado con un encuentro privado entre el Lehendakari y los monjes de la Abadía; a lo que ha seguido, una visita al Monasterio de todos los invitados y la entrega de una placa, finalmente. Este acto, organizado por Gogora, sigue la línea marcada por el Instituto de la Memoria la Convivencia y los Derechos Humanos a lo largo de  2019 en materia de memoria histórica, con la que se ha querido poner el acento  en el  exilio vasco.